Domingo 22.02.2009
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Galicia| galicia@elcorreogallego.es | Tras el estupor, la indignación. Nadie en Vigo es capaz de comprender las razones que han llevado al jurado popular a absolver al joven Jacobo Piñeiro de la doble acusación de asesinato aceptando sólo su versión y sin valorar que se reconoció autor de los hechos ocurridos en la madrugada del 13 de julio de 2006 por los que asestó 57 cuchilladas a Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson, para terminar, después de una agonía estremecedora, como relataron las forenses, por incinerar los cuerpos con la intención de borrar sus huellas.
El portavoz de la Asociación de Apoyo a las Víctimas y Familias de Delitos Violentos, Avidev, Ricardo León, cuyos integrantes han presentado su apoyo durante todo el juicio a la madre de Isaac, Marta Triviño, indicó ayer a esta redacción que de momento no realizarán ningún tipo de iniciativa "porque hemos decidido dejar trabajar a la Fiscalía y a la acusación particular en el recurso por el que demandarán la anulación del juicio". Se reafirma en la necesidad de conseguir que vuelva a haber un nuevo proceso "porque, si no, será un escándalo y una vergüenza nacional".
Ricardo León califica de "incomprensible" el veredicto exculpatorio del jurado para arremeter contra éste. "La Justicia no puede quedar en manos de personas inexpertas que no tienen ni idea y deciden poner en la calle a una persona que se ha declarado autor de los crímenes". Se pregunta ¿Dónde ha estado el jurado durante todo el juicio? ¿No escucharon a las forenses que detallaron el ensañamiento y la brutalidad para dar muerte a los dos jóvenes además de todas las pruebas en contra de él y a todas las personas que demostraron que se contradecía? Lamenta que el jurado "haya declarado inocente a quien ya se había declarado culpable".
Juan Carlos Horro, fiscal jefe de Vigo, indica que resulta incomprensible el veredicto exculpatorio para quien ha reconocido ante el jurado haber asestado 57 puñaladas a sus víctimas precisamente en un momento en que la sociedad demanda de forma unánime el cumplimiento íntegro de las penas . "Que de repente se considere que dar muerte a dos personas con 57 puñaladas no merece ni un año de prisión chirría".
Además de calificar de "escandaloso" el veredicto, señala el "fracaso del sistema", porque según dijo, "había pruebas más que suficientes para una condena no sólo por el incendio sino por los dos homicidios, que no existieron a decir del jurado".
Homofobia y racismo, trasfondo del veredicto
Destrozada por la decisión del jurado popular de liberar de la pena de cárcel por el asesinato de sus dos hijos a su autor confeso, Marta Triviño no está dispuesta a que el veredicto pase desapercibido por considerarlo una "injusticia", ya que recuerda que en menos de tres años Jacobo Piñeiro "estará en la calle" y Julio e Isaac "seguirán enterrados en el cementerio".
Convencida de que un jurado profesional hubiera dictado una sentencia condenatoria por "el ensañamiento de las muertes", Marta no se puede quitar de la cabeza que el veredicto del popular ha estado marcado por la homofobia y el racismo, por asegurar que "si las víctimas hubieran sido mujeres la condena era segura". En este mismo sentido se expresa el abogado de la acusación particular, Tomás Santo Domingo, quien tras calificar de "impresentable" el veredicto, indica que "si los muertos hubieran sido chicas, o jóvenes que no fueran homosexuales como en este caso, el fallo hubiera sido distinto". Expresa su deseo de que ningún jurado "tenga que arrepentirse de la decisión de dejar prácticamente en la calle".
delegvigo@elcorreogallego.es