20.12.2009
Varios autores opinan sobre las mejores obras de 2009. El próximo domingo, literatura en gallego
TEXTO: JOSÉ MIGUEL GIRÁLDEZ
Algunos escritores opinan sobre los mejores libros del año
Cada año, aproximadamente por estas fechas, las publicaciones dedicadas a la literatura, y también algunos periódicos generalistas, componen las listas de los libros más leídos del año. O las listas de los mejores libros. Se trata, evidentemente, de una información discutible y sujeta a debate. Los libros más importantes para algunos son absolutamente prescindibles para otros. Pero, curiosamente, suele haber un cierto consenso en algunos títulos.
Entre las publicaciones que hacen estas listas, figura, de manera sobresaliente. el Times Literary Supplement (TLS). Cada año, inexorablemente, un puñado de escritores eligen los mejores libros, y dicen, en pocas líneas el por qué de su elección. Este año, por ejemplo, son cincuenta y siete escritores los que han sido, consultados por la publicación británica. La mayoría, como es natural, propone libros de origen anglosajón, escritos en inglés, libros que nosotros no hemos considerado en la elaboración de nuestra lista particular, pero siempre hay excepciones. Una de esa excepciones es la del profesor y prestigioso crítico Felipe Fernández-Armesto, colaborador asiduo de esta publicación inglesa, que incluye entre sus favoritos a un español: Javier Cercas. Para el investigador, de origen gallego, Cercas ha escrito sin duda alguna el mejor libro del año: Anatomía de un instante (Grijalbo). El crítico comparte esta elección del Libro del año que realiza el Times Literary Supplement con nombres muy relevantes de la literatura y la crítica, como Terry Eagleton, Paul Muldoon, Seamus Heaney, Bernard O’Donoghue, Nadine Gordimer, Alberto Manguel o George Steiner. Siguiendo esta sana costumbre anual del TLS, hemos preguntado a varios autores por sus preferencias a la hora de establecer cuáles son los mejores libros escritos en 2009. Esta primera encuesta se refería, exclusivamente, a los libros publicados en castellano.
Andrés Pérez Domínguez, último premio Ateneo de Sevilla, que fue entrevistado en este periódico la pasada semana, fundamenta su elección cuidadosamente: "Uno de los libros del año es para mí El hombre más buscado, de John Le Carré. Tal vez John Le Carré ya no sea el de antes, pero sigue siendo Le Carré. Graham Greene y él han sabido aunar la introspección de los personajes con la buena literatura, en la que además pasan cosas. Eso no es fácil, y mucha gente todavía piensa que es imposible. Sólo me queda decir: lean a Le Carré. Después, me inclino por El factor humano, de John Carlin Es un documento ameno y lúcido sobre el Apartheid, aunque no alcanzo a entender el título que le han puesto en castellano (en inglés es Playing the enemy), sobre todo después de una novela tan conocida como la de Graham Greene. Dentro de no mucho se estrena la versión cinematográfica, dirigida por Clint Eastwood e interpretada por Morgan Freeman." Entre las obras escritas en castellano (no traducciones), Pérez Domínguez escoge como uno de los libros más brillantes del año La noche de los tiempos, de Antonio Muñoz Molina. "Es un libro", dice, "que acaba de publicarse, y leo, con perplejidad, más de un comentario malicioso sobre esta novela. A lo mejor es que hay un momento en el que a uno le llega la hora de que le den palos, simplemente. Cualquier obra de Antonio Muñoz Molina, en mi opinión, es un acontecimiento feliz, y esta, desde luego, también".
Por último, el escritor sevillano escoge como libros más destacados del año Después del anochecer, de Stephen King y Amerika, de Lorenzo Luengo. "King es un escritor con mucho más talento que la mayoría de quienes lo critican", subraya, "estoy seguro de que sin haberlo leído nunca. Tiene un talento inmenso, y es tan bueno, casi siempre, que no acabamos de darnos cuenta". "En cuanto a Amerika, de Lorenzo Luengo, tengo que decir que de todas las novelas ganadoras del Premio Ateneo Joven de novela de Sevilla, sin duda ésta es la obra más ambiciosa. Basta con abrir una página al azar para darse cuenta de que estamos ante un autor que va a dar mucho que hablar. Un gran talento, sin duda", concluye.
El propio Lorenzo Luengo hace su lista particular de los libros del año: "Coincido con Andrés en Después del anochecer" (Stephen King, Random House Mondadori). Descubridor de bisagras entre la realidad y el lado misterioso de sus puertas batientes, King nos deleita con una colección de relatos que ahondan en las entrañas del ser humano". Y subraya, por si quedan dudas: "Es uno de los mejores autores norteamericanos de los últimos treinta años. Sí, eso he dicho". Luengo, con todo, señala como uno de los libros más brillantes de este año El viajero del siglo (Andrés Neuman, Anagrama). Y lo justifica: "Creo que Neuman es uno de los mejores autores en lengua española. Escribe una de las mejores historias que podían concebirse en uno de los mejores escenarios posibles: la Europa de la Restauración. Faltan palabras para agradecerle a Neuman este portentoso libro". Entre las traducciones del año, Luengo encuentra a Martín Amis, en Anagrama, con El segundo avión. "Está concebido como una miscelánea de escritos al hilo del 11-S. Empleando la misma paleta de colores de Koba, el Temible, Amis vuelve a construir sus coreografías verbales para atrapar al lector (...). Pero no puedo dejar de señalar el Don Juan (Lord Byron, Cátedra)", subraya con satisfacción. "Es, como se sabe, una reedición de la obra de madurez de Byron, una reivindicación de la fantasía como el único paraíso posible y de la literatura como el escenario perfecto para mejorar el aspecto de la triste y poco colorida realidad. Ante tanta bisutería, el lector debería llevar una de estas joyas prendida al alma". Lo mismo sucede, para Lorenzo Luengo, con los Cuentos completos, de Vladimir Nabokov, aparecidos en Alfaguara. "Yo diría que es una colección de arcoiris recogidos en los confines de un universo donde las palabras tienen otro color y la luz multiplica su gama de espectros. Leer a Nabokov" dice Luengo, "es una de esas pocas cosas que deben hacerse antes de morir, si uno no quiere morir del todo".
Por su parte, Lorenzo Silva, resume su lista con breves apuntes, pero contundentes. "Por decirlo brevemente, yo me quedaría con estos: Parerga y Paralipómena II de Arthur Schopenhauer (Trotta). Porque Schopenhauer es a la vez la profundidad y el estilo, el pensamiento y la palabra, la filosofía y la literatura. Maná, en los tiempos que corren". En la lista de Silva aparece entonces uno de los libros a los que más unido ha estado este año que termina, como tantos otros lectores, por otra parte: "Sí, es La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson. Se ha puesto de moda despotricar contra él, pero es un libro estupendo, con páginas adictivas y personajes memorables", subraya el autor. La lista de los elegidos por Lorenzo Silva se completa con El poder del perro, de Don Winslow. "donde lo que se cuenta es tan poderoso, y tan feo, y tan real y tan propio de nuestro mundo, que no importa que a veces descuide la forma de contarlo". También cita Lo seco y lo húmedo, de Jonathan Littell, que es, para Lorenzo Siva, "un ejercicio de narración y reflexión realmente admirable. Un libro para huir de lo consabido, y lanzar una mirada afilada sobre ese horror inagotable que es el nazismo". Y, por último, haciendo quizás honor a sus propios gustos literarios, Silva apunta Todo Marlowe, de Raymond Chandler, en RBA. "Es el gran maestro del género negro. El que a la intriga y a la denuncia y a la crítica propias de la novela criminal, unió la mejor, la más suculenta y brillante prosa literaria", concluye.
El escritor Félix Palma coincide en su selección de los cinco mejores libros con dos de los ya mencionados. Uno, el de Neuman, al que coloca en primer lugar de su lista. Otro, Amérika, de Luengo. "Sin duda" me dice, "El viajero del siglo, de Andrés Neuman es una novela magistral y lúcida, que narra un enamoramiento en tiempo real con una sensibilidad envidiable. Es una auténtica joya." Y también Amérika, de Lorenzo Luengo", añade sin detenerse. "Se trata para mí de una novela de una ambición inusual en nuestra literatura, escrita con una prosa exquisita, que representa el debut de un narrador que cambiará el curso de la literatura de nuestro país", pronostica. Para citar después el último Ateneo, que ha vendido ya 15.000 ejemplares. "El violinista de Mauthausen, de Andrés Pérez Domínguez supone la confirmación de uno de los narradores más solventes de los últimos años. La suya es una historia conmovedora, poblada de personajes carismáticos, narrada a un ritmo trepidante." Félix Palma cierra su selección con De macánica y alquimia, de Juan Jacinto Muñoz Rengel, del que dice que es "un excelente y sofisticado libro de relatos que trasciende su condición, convirtiéndose en una nueva especie aún por catalogar, probablemente el siguiente paso evolutivo del cuento." Uno más añade, para exquisitos del género: La máquina de languidecer, de Ángel Olgoso. Félix Palma lo define como "un delicioso muestrario de microcuentos, historias que surcan la mente del lector con la breve luminosidad de las estrellas fugaces".
Para Ignacio Martínez de Pisón, la lista de los cinco mejores libros del año podría resumirse así: Arthur Rimbaud: Prometo ser bueno (Barril y Barral). "A través del epistolario del gran Rimbaud [puede hacerse] un recorrido por su fascinante y desdichada vida", sugiere. Tras él, señala a Gianni Celati, con Vidas erráticas (Periférica): "se trata de la recuperación de un magnífico escritor del que hace años me fascinó su libro Narradores de las llanuras". En la selección llevada a cabo por Martínez de Pisón se incluye también un volumen curioso, escrito por José Luis Melero: La vida de los libros (Xordica). "Es un libro hecho de muchos libros", dice, "y de muchos datos sobre libros. Una excelente guía para cualquiera bibliófilo dispuesto a salir de cacería". La lista se cierra para él con Anne Tyler, La brújula de Noé (Mondadori). "Junto a Alice Munro, Anne Tyler me parece la mejor escritora actual", subraya, "y en esta última novela, recién aparecida, demuestra que sigue estando en forma." Por último, Martínez de Pisón incluye a Jordi Soler, con la La fiesta del oso (Mondadori). "Es una investigación novelesca" explica, "sobre una víctima de la Guerra Civil que, finalmente, acabó siendo un verdugo", concluye.