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Domingo 26.05.2013
| Actualizado 02.18
Mientras los mercados continúan sin digerir el rescate de la banca española -ayer la prima de riesgo volvió a cerrar en máximos y el bono español terminó con intereses del 6,75%- las condiciones que exigirá a España la UE para otorgarle un préstamo de 100.000 millones de euros comienzan tímidamente a despejarse. Aunque nada es definitivo hasta que las negociaciones no se cierren en la cumbre de la UE de finales de junio, fuentes europeas señalaban ayer a Europa Press que Bruselas pedirá a España el cierre de los bancos problemáticos cuya quiebra no desestabilice la economía.
"Hay casos en que habrá que liquidar entidades", explicó ayer un alto funcionario de la UE. Bruselas, aseguró, quiere "evitar al máximo que se utilice dinero público", de modo que "si hay entidades que deben quebrar, quebrarán". En declaraciones a la agencia Reuters, el comisario de la Competencia, Joaquín Almunia, era un poco más concreto al asegurar que una de las tres entidades financieras que están en manos del Estado -Novagalicia Banco y Catalunya Caixa y el intervenido Banco de Valencia (este último es el más pequeño)- "está encaminada a la liquidación". Sin embargo, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, se apresuró ayer a negarlo. "No es una hipótesis probable", aseveró para explicar que, una vez que España reciba la ayuda de Europa, el proceso será similar al que se ha llevado a cabo con el FROB.
